Mi mamá se hace a la víctima

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El tema de la victimización se ha escuchado bastante en nuestros días. Me he animado a tocar el tema para clarificar cómo repercute la victimización de cualquier persona. Para empezar, cuando hablamos de “hacerse a la víctima” me refiero a cuando manipulamos, fingimos o nos quitamos responsabilidad en algún asunto de tipo emocional. Un ejemplo es cuando en una discusión de pareja yo digo que el otro es una mala persona, un tirano, un traicionero. Me dirás: “¿pero y si sí lo es?” Yo te respondo que lo que pensamos del otro es un reflejo de nuestra falta de comprensión acerca de sus motivos para actuar. La forma de calificar los actos del otro son reflejo de nuestro dolor, basado en los esquemas que tenemos para juzgar el mundo. Recuerda:

“Las palabras que usamos para juzgar a otros son el resultado de los esquemas mentales que hemos adquirido, más que la realidad en sí”.

La victimización implica que mi mente sólo alcanza a ver motivos del otro basados en mi cerrazón mental, en mi egocentrismo, además de que no me permite ver el papel que yo jugué para atraer o co-construir la situación conflictiva. Al no ver la manera en la cual participé en el desarrollo de la situación, asumo que yo no hice nada, que el otro fue el único responsable y, por lo tanto, merece que lo culpe y me enoje con él. Al final, la víctima acaba con un gran enojo, un sufrimiento necio y una cerrazón mental que le traerá como consecuencia más situaciones parecidas a la que ahora presenta.

La victima sufre

Sí, la víctima sufre pero no por lo que le han hecho sino por lo que interpreta que le han hecho. Recuerda que el mundo no es como lo miras sino cómo eliges interpretarlo. Si lo piensas, una tarde lluviosa puede ser “motivo” para deprimirse o motivo para despejar la mente y relajarse; eso depende de la interpretación mental del observador. Me dirás “¿qué pasa con los casos de violación? Recuerda esto: el tema de este blog trata de la actitud llamada víctima, pero en el contexto emocional de las relaciones interpersonales.

La persona víctima sufre y con frecuencia los temas que toca son en torno a la situación económica del país, a la inseguridad, a lo mala que es la gente, que no se puede confiar en ella; gira en torno a su pareja, a la escuela de sus hijos, y a sus hijos, también.

Cuando mamá es víctima

Llego a este punto como muestra de que muchos hemos pensado que nuestra mamá es una pobre mujer que sufre las desavenencias de la vida, las inclemencias de la gente mala que la ha humillado. Si bien, la mujer, las mamás han tenido que luchar en sus vidas para abrirse camino esto no nos justifica para tratarlas como víctimas. La razón es porque cuando las vemos como víctimas es debido al sentimiento neurótico de culpabilidad, y aquí es cuando muchos confunden el sentimiento de “pobrecita mami” con el amor. El amor reconoce el esfuerzo, pero no pobretea a nadie. Cuando una madre observa que sus hijos obedecen llevados por sus culpas, tiende a enfrascarse en la actitud víctima. Y esto es un mecanismo poco consciente. Es entendible, si tomamos en cuenta que nos enseña la sociedad que los hijos buenos deben ser obedientes. Si yo, como mamá, deseo que mis hijos obedezcan por su bien, veré con buenos ojos la alternativa de hacerme a la sufrida o víctima para que les “remuerda” la conciencia. Entonces vemos mamás que a menudo se hacen a las enfermas, se hacen a las que nadie les ayuda, se hacen a las que ellas se sacrifican por todos y nadie las entiende. Es importante que entiendas que no le haces ningún bien con tu sentimiento de culpa. Si vas a ayudar a mamá, hazlo con benevolencia, de corazón, pero sin permitir que llegue a hacerse a la víctima, pues ello implicaría que le estas dando un poder emocional basado en la manipulación, y lo que buscamos es que tengas relaciones sustentadas en el amor.

El apego inseguro

El punto crucial de tener una mamá que se victimiza es que uno puede adoptar actitudes infantiles y de dependencia emocional. Es lo que comúnmente se le conoce como mamitis. El hijo o hija con mamitis tiende a querer cuidar a su mamá. Tienden a no querer mudarse de casa para no sentir que la abandonan, a veces permanecen solteros o sabotean sus matrimonios para regresar a casa de mamá. Temen el día de su muerte.

2 comentarios en “Mi mamá se hace a la víctima

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